Exploración en tierras solidarias​​

Bolivia

(2022)

Estableciendo el contexto​​

Bolivia está situada en Sudamérica y su capital administrativa, La Paz, se alza a más de 3.500 metros de altitud. Sin salida al mar y encajonado entre 5 fronteras (Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Perú), es el país más pobre de la región. Uno de cada ocho bolivianos vive con menos de 1,25 dólares al día. Los grupos más vulnerables siguen siendo las mujeres y los niños de las zonas rurales y los indígenas, que representan el 65% de la población. En 2019, el 70% de las mujeres bolivianas trabajan en el sector informal. Aunque Bolivia es uno de los países menos densamente poblados del mundo (11,83 millones de habitantes), la gran mayoría (70%) vive en ciudades: alrededor de una de cada siete personas vive en Santa Cruz de la Sierra.

El éxodo rural de los indígenas, que abandonan sus comunidades rurales para instalarse en las ciudades en busca de un mejor acceso a los recursos, tropieza con barreras lingüísticas y diferencias culturales que limitan su acceso a los servicios sociales. La geografía boliviana es muy variada, desde la inmensa cordillera de los Andes hasta el desierto de Atacama y la selva amazónica. Gracias a la diversidad de sus paisajes y a su rica historia, Bolivia ofrece a los visitantes una impresionante variedad de atracciones vinculadas a su patrimonio natural y cultural. En 2016, el Gobierno boliviano anunció su intención de invertir casi 400 millones de dólares en el sector turístico hasta 2020.

A más largo plazo, el objetivo es alcanzar los 3 millones de visitantes anuales en 2025. Antes de la pandemia del COVID-19, el turismo se estaba convirtiendo en uno de los sectores más dinámicos de Bolivia, con una tasa de crecimiento anual que duplicaba con creces la del PIB general del país. Sin embargo, aunque más del 75% de las personas empleadas en el turismo son mujeres, los trabajos que desempeñan son más precarios que los de los hombres.

Una de las formas de paliar el alto nivel de pobreza que afecta especialmente a las mujeres y a los indígenas de las comunidades rurales es aprovechar el potencial económico del turismo, y más concretamente la promoción del turismo comunitario, ecológico y biocultural. El desarrollo del turismo sostenible en las zonas rurales y en las comunidades indígenas permite efectivamente a las comunidades locales generar ingresos sostenibles, acceder a la formación, valorizar su patrimonio cultural y perpetuar sus tradiciones, el empoderamiento económico de las mujeres y la contribución de las comunidades locales a la recuperación post-COVID-19 en Bolivia.

Capture d’écran 2023-06-01 à 09.26.05

Resultados

  • Hay más de una Bolivia: la imagen que tenemos de la Bolivia tradicional de las montañas, con sus mujeres aymaras que llevan bombines tradicionales, está firmemente anclada en nuestra imagen colectiva. Pero también existe una Bolivia amazónica, de clima tropical, menos conocida pero que merece la pena descubrir, así como el salar de Uyuni, la mayor extensión de sal del mundo.
  • Bolivia puede intimidar a primera vista por su altitud al aterrizar en La Paz (4.000 m). La preparación es muy recomendable, ya que no es posible llegar por altitudes intermedias como se recomienda. Además, el índice de rayos UV aumenta un 40% a 4000 m de altitud. Por lo tanto, es imprescindible llevar ropa adecuada, aunque el calor del clima nos tiente de vez en cuando a hacer lo contrario.
  • Bolivia se vio muy afectada por la falta de turismo tras la pandemia. Desgraciadamente, el turismo tarda en volver, a pesar de que Bolivia es uno de los países más baratos para visitar en Sudamérica. A pesar de ello, parece que por el momento los turistas prefieren visitar Perú, que parece más accesible y acogedor. Esta situación perjudica a las comunidades que decidieron ofrecer a los turistas una red de alojamiento que no sólo les proporcionara los ingresos necesarios para su bienestar, sino que también fuera un escaparate de sus tradiciones y costumbres.
  • El país vive al ritmo de la Latinoamérica actual, desgarrado entre un modo de vida ancestral y las presiones del mercado global. Con una población de 12 millones de habitantes en una superficie dos veces mayor que la de Francia, muchas comunidades, aparte de su condición de bolivianas, no tienen nada en común, ¡a pesar de que Bolivia tiene nada menos que 38 lenguas oficiales! Con una densidad de población tan baja en un país tan grande, a menudo es difícil unir a la población en una causa común.
  • Un viaje a Bolivia requiere una preparación meticulosa debido a las numerosas opciones que se ofrecen al explorador, tanto desde el punto de vista geográfico como cultural. En cada región, los encuentros auténticos y memorables con las comunidades son esenciales para descubrir el mosaico cultural que es Bolivia.
  • 6 alojamientos

Al continuar utilizando el sitio, usted acepta nuestra política de privacidad y cookies

Acepto